
El gobernador de California, Gavin Newsom, presentó una propuesta para crear un impuesto federal dirigido a las personas con patrimonios superiores a los 100 millones de dólares, argumentando que Estados Unidos necesita un nuevo modelo fiscal para frenar la creciente concentración de riqueza. La iniciativa forma parte de un plan de “reinicio económico” con el que también busca aumentar la contribución de las grandes corporaciones y cerrar vacíos legales que benefician a los más ricos.
Entre las medidas planteadas, Newsom propone establecer un impuesto mínimo para las grandes fortunas, impedir que los multimillonarios eviten pagar impuestos utilizando préstamos respaldados por sus acciones y reformar las reglas sobre herencias para evitar que la riqueza se concentre en unas cuantas familias durante generaciones. Además, planteó crear un fondo nacional que permita a todos los estadounidenses beneficiarse del crecimiento de la inteligencia artificial y apoyar a los trabajadores desplazados por la automatización.
La propuesta ha generado un intenso debate político, ya que Newsom impulsa un impuesto nacional mientras mantiene su rechazo a una iniciativa similar en California. El gobernador sostiene que un gravamen estatal podría provocar la salida de grandes fortunas y afectar la economía local, por lo que considera que la solución debe aplicarse a nivel federal para evitar la fuga de capitales y combatir de manera más efectiva la desigualdad económica.

