
H. CD. DE CHIHUAHUA.- Una enérgica postura fijó la gobernadora María Eugenia Campos Galván ante los informes emitidos por el Gobierno Federal, al cuestionar severamente las estadísticas oficiales respecto al número de narcolaboratorios presuntamente desmantelados en el territorio estatal, sentenciando que “no dan las cuentas” entre la realidad que se vive en las regiones en conflicto y los datos que se presentan en los balances centrales. La mandataria chihuahuense expuso que existen severas discrepancias operativas y de coordinación que inflan los resultados de las corporaciones federales, restando validez institucional a los reportes de seguridad presentados de cara a la opinión pública nacional.
Campos Galván enfatizó que, mientras las fuerzas estatales y las Células BOI han encabezado intervenciones contundentes —como el reciente aseguramiento de un megalaboratorio de alta capacidad en la Sierra Tarahumara—, el centralismo pretende adjudicarse méritos o distorsionar el impacto real de las incautaciones de precursores químicos. La titular del Ejecutivo estatal urgió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la Fiscalía General de la República (FGR) a unificar los criterios de medición y a transparentar las bitácoras de los operativos carreteros y serranos, concluyendo que la simulación de cifras únicamente debilita la confianza ciudadana y entorpece las estrategias de inteligencia dirigidas a frenar la producción masiva de dosis de droga sintética que envenena a la juventud. (En Blanco y Negro)

