
El papa León XIV ordenó el envío de una primera ayuda económica de 100 mil euros para apoyar a las comunidades afectadas por los fuertes terremotos que sacudieron Venezuela. El apoyo será canalizado a través de la Limosnería Apostólica y las estructuras de la Iglesia católica en el país, con el objetivo de atender las necesidades más urgentes de miles de familias que perdieron viviendas, bienes y acceso a servicios básicos.
La decisión fue tomada después de que el pontífice mantuviera comunicación con representantes de la Iglesia venezolana, entre ellos el nuncio apostólico y autoridades eclesiásticas de Caracas. Los recursos se destinarán principalmente a labores de asistencia humanitaria inmediata, mientras parroquias y centros religiosos continúan funcionando como refugios temporales para personas que quedaron damnificadas tras la emergencia.
De acuerdo con los reportes más recientes, los sismos dejaron al menos 164 personas fallecidas y cerca de mil heridas, además de severos daños en viviendas, templos e infraestructura pública. El Vaticano señaló que esta aportación representa una primera respuesta solidaria y que seguirá atento a la evolución de la crisis para evaluar nuevas formas de apoyo a la población venezolana afectada por la tragedia.

