
H. Cd. de Chihuahua.- En un acto que parece sacado de un manual de “cómo ganar amigos y ganar elecciones”, el Poder Judicial del Estado decidió que ya era hora de que a la tropa operativa le tocara algo del pastel, soltando un aumento del 33% que les cayó como agua en el desierto.
No conformes con ese movimiento en el tablero local, desde la capital del país la “corcholata” mayor, Claudia Sheinbaum, salió a decir que los trabajadores del estado ahora ganarán el salario medio del IMSS, como si por arte de magia el presupuesto fuera infinito.
Es curioso cómo los bolsillos de la alta burocracia se vuelven sensibles justo cuando los calendarios marcan tiempos de definiciones, prometiendo una justicia salarial que durante años fue solo un mito para los que de verdad arrastran el lápiz en las oficinas gubernamentales.
(En Blanco y Negro)

