
H. Cd. de Chihuahua.- Mientras Parral intentaba disfrutar de su tranquilidad acostumbrada, elementos de la Fiscalía General del Estado decidieron que era buen momento para irrumpir en una vivienda y arruinarle la tarde a cuatro sujetos que ahora duermen tras las rejas.
El operativo, que se ejecutó con toda la fuerza que da una orden judicial, dejó a los vecinos con el ojo cuadrado al ver cómo las unidades ministeriales sitiaban la zona para sacar a los ahora detenidos, quienes parece que tenían cuentas pendientes que la justicia finalmente decidió cobrarles.
Es fascinante ver cómo en la “Capital del Mundo” los secretos duran poco cuando los agentes deciden patear la puerta, confirmando que por más que se intenten esconder entre las calles empedradas, el brazo de la ley siempre encuentra la forma de tocar a la puerta en el momento menos pensado.
(En Blanco y Negro)

