
H. Cd. de Chihuahua.- En un despliegue de patriotismo de ese que solo florece cuando las papas queman, Ricardo Monreal se enfundó en la bandera nacional para lanzarle un recadito a los Estados Unidos: “No habrá mexicano que no salga a defender a Rocha Moya”.
Parece que para el líder morenista, la defensa del Gobernador de Sinaloa es ahora una cuestión de soberanía nacional, elevando un expediente judicial a la categoría de gesta heroica, como si proteger a un funcionario de las garras de la justicia gringa fuera el nuevo requisito para ser un buen ciudadano.
Es fascinante ver cómo la retórica oficialista transforma un lío de pruebas y sospechas en una batalla épica por la dignidad de la patria, dejando claro que, ante cualquier señalamiento del otro lado de la frontera, la estrategia de la casa será siempre cerrar filas y apelar al sentimiento nacionalista antes que a las explicaciones claras.
(En Blanco y Negro)

