
H. Cd. de Chihuahua.- La tarde de este sábado, el periférico Gómez Morín se convirtió en el escenario de una tragedia que pudo evitarse, cuando la prisa por rebasar terminó en un impacto seco y mortal a la altura de la calzada Belisario Chávez.
Un hombre de la comunidad menonita, cuyo nombre aún no ha sido revelado por las autoridades, decidió que era buena idea invadir el carril contrario para ganar unos segundos, pero solo encontró el final de su camino al estrellarse de frente contra una pick-up GMC doble cabina de color negro que circulaba correctamente.
El golpe fue tan devastador que el conductor del vehículo que intentó la maniobra perdió la vida de manera casi instantánea entre los fierros retorcidos, dejando además a otras dos personas con lesiones de consideración que las mantienen luchando por su salud en un hospital local.
Es la misma historia de siempre en nuestras vías: un rebase mal calculado, la falsa confianza al volante y una familia destrozada que hoy llora a un integrante, confirmando que en el asfalto cuauhtemense, un error de juicio se paga con la vida en cuestión de segundos.
(En Blanco y Negro)

