
H. Cd. de Chihuahua.- El gélido amanecer en la zona de San Juanito fue interrumpido por la macabra postal de la violencia que se niega a soltar la Sierra Tarahumara. A la altura del lugar conocido como San Pedro, fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre, quien fue utilizado como “lienzo” por el crimen organizado para dejar un mensaje de advertencia.
El infortunado, cuya identidad aún permanece en el misterio de los expedientes, presentaba múltiples heridas de proyectil de arma de fuego, rodeado por una colección de casquillos que evidencian la saña con la que fue silenciado. Por si las balas no fueran suficiente mensaje, sus verdugos le colocaron una cartulina con amenazas, confirmando que en esas latitudes la justicia se escribe con sangre y caligrafía de terror.
Elementos de la Fiscalía General del Estado tuvieron que subir hasta la zona para levantar los restos y la evidencia, mientras los habitantes de la región vuelven a cerrar sus puertas con el recordatorio de que las carreteras serranas siguen siendo el escenario preferido para que los grupos delictivos diriman sus diferencias y marquen territorio ante la mirada impotente de las autoridades que siempre llegan cuando el rastro ya se enfrió.
(En Blanco y Negro)

